domingo, 4 de noviembre de 2012

Mermelada de Madroños


Nunca me cansaré de decir que la Sierra de Francia de la provincia de Salamanca, es uno de los lugares más mágicos e impresionantes de toda la geografía española.

Es una verdadera lástima que el turismo haya acabado con la verdadera esencia de toda esta zona. Tiendas de embutidos, artesanía, turrones y almendras garrapiñadas se dan la mano con  una exageración multitudinaria de tradiciones que, en su mayor parte, han sido minuciosamente diseñadas para atraer a más público de los de casa rural y cámara reflex al hombro a ritmo de gaita y tamboril.

Ya nada queda de aquellos pueblucos, en los que se te acercaban las típicas viejillas de pañuelo en la cabeza y pendientes serranos a preguntarte  de quién eras y que no te quitaban el ojo de encima por si alargabas la mano y les sustraías alguno de sus deliciosos higos. Ahora todas tienen la thermomix en casa y han transformado sus corrales en tiendas de miel adulterada y aguardientes de peor sabor que el lubricante de coche.
Recuerdo haberle comentado hace unos años a una persona, de cuyo nombre no quiero acordarme, que La Alberca era el Torremolinos de la sierra...y dije La Alberca por no decir Mogarraz, Sequeros, o Miranda del Castañar. Una Sierra prostituída que en el pecado de intentar disimular sus miserias, lleva la penitencia. Ya casi ni me apetece bajar las Batuecas. Tendré que hacérmelo mirar, porque eso ya es en mí, una cosa muy seria.


MERMELADA DE MADROÑOS



Ingredientes:

500g de madroños maduros recién cogidos
300g de azúcar
Zumo de 1 limón mediano
1 vaso de agua mineral


Nada más entrar en casa y sin quitarnos las chirucas llenas de polvo y paja, lavaremos en el grifo unos madroños, los cubrimos con el azúcar, regamos con el zumo de un limón recién exprimido,  y después de mezclarlo todo con ayuda de una cuchara de palo dejaremos reposar mínimo 24 horas.
Es importante que lo hagamos nada más llegar a casa, porque los madroños, y más si están maduros, pierden no sólo el aroma y la textura, sino también esa acidez tan característica.

Al día siguiente, si nos dejan las agujetas y hemos acabado de arrancar todos los piojos de señorita de la ropa con éxito, colocamos la mezcla de madroños en una cazuela, añadimos un vaso de agua mineral y le damos candela a fuego medio durante aproximadamente media hora removiendo muy de vez en cuando. Apartamos y dejamos enfriar para poder manipular la mezcla sin peligro.

Es ahora cuando empieza la parte de trabajos forzados, que culminará con una maravilla de confitura digna de los mejores sibaritas.
  1. Metemos la batidora a la mezcla hasta que veamos que la mezcla empieza a emulsionar y cambia de color.
  2. Rescatamos el pasapurés del fondo del armario y vamos, poco a poco pasando la mezcla con ayuda de una cuchara.
  3. Si vemos que todavía quedan bastantes impurezas duritas de los madroños, como me pasó a mí, restregamos esa mezcla del pasapurés por un colador normal...es decir de agujeros diminutos y vamos haciéndola pasar con una cuchara hasta que nos quede libre de huesillos. 
Por último, metemos en tarros de cristal y pasamos por Baño María durante unos minutos si queremos que se conserve. Si sois tan impacientes como yo, probablemente no tengáis ni tiempo de hacerlo...pasaréis directamente a hincarle el diente, acompañada de crème fraîche y agradeciendo este bendito Otoño. 



**//El Pick-Up de Cabriola: CHE M'IMPORTA DEL MONDO de Rita Pavone


13 comentarios:

Mila dijo...

Los madroños me gustan, pero es la primera vez que veo una mermelada con ellos
besos

Sonia dijo...

Que ricos los madroños, esta mermelada tiene que ser un lujo, nunca se me hubiera ocurrido. Se ve una textura deliciosa.
Salu2
Cocinandovoyrecetandovengo.

são33 dijo...

Não conhecia este doce mas gostei da cor e do aspecto.
bjs

LA COCINERA DE BETULO dijo...

Hace bastantes años visité la Sierra de Francia y me pareció muy bonita, claro que pasé mucho frío pues era pleno Agosto y allí arriba pegaba el fresquillo y nosotros vestidos de verano.
La mermelada de madroños no la he probado. pero seguro que está rica.
Besos.

Labidú dijo...

Cabriolina, vaya pena lo que cuentas, aunque lo haces con mucha gracia, se ve el sentido de tus palabras. Es cierto todo. Aquí pasa lo mismo, los pueblos están perdiendo la identidad de tales y la especulación y el mal gusto ocupa casi todo... Que se le va hace: mermelada para endulzarnos la vida,aunque no de madroños,por aquí no los hay y es una pena, se ve estupenda la que hiciste.
Ya verás como te gusta el libro, sabía que podría interesarte. Decirte que todas las recetas salen a la primera. Besinos desde Asturias M. C. de tu amiga Mª Jesús.

Anna dijo...

Que original!!!. nunca habría pensado hacer mermelada con los madroños, además esos truquillos que nos cuentas para que no pierdan la sabor me van de miedo. Besos

Anónimo dijo...

Ummmm!!
Tiene una pinta estupenda. Y no te haran soplar después de comerla?, jajajaja, porque cuenta la leyenda que los jabalíes se emborrachan cuando comen madroños.
Unas pedazos de fotos. Mua

Julia dijo...

Nunca he probado ésta mermelada, pero viendo las imagenes tiene que estar deliciosa y no me quedaré con las ganas, intentaré conseguir madroños.
Bellisimos lugares los que nos detallas.
Besos

Quo dijo...

Hola guapa... que buena receta como me gusta... la prondré en práctica aunque yo ahora excursiones pocas.
Como entiendo lo que quieres decir, aunque imagino que también allí tienen que ganarse la vida y en esta tierra nuestra o tiras de turismo o no hay na de na... deberían plantearse las administraciones buscar recursos sostenibles que permitieran a la gente vivir en sus pueblos de forma digna sin renunciar a nada.
En fin... que un besote.

Pilar dijo...

Pues tienes razón en todo. Pensaremos que por lo menos vivirán mucho mejor que antes y si a nosotros no nos merece la pena ver como ha cambiado, a ellos sí. Me gusta tu mermelada a rabiar, aunque lo de "recién cogidos" es otro cantar ;)
Ví tu mensaje tarde, ya te contaré.
Besos

Isabel dijo...

Lo que me gusta Rita Pavone... y los madroños no sé, que nunca he probado! y yo soy muy caprichosa para estas cosas... ;)

Chelo.-Cogollos de Agua dijo...

hace muchisimo que no voy por esa zona. Toda la familia de mi padre es salmantina y conozco la zona y los embutidos y me apena lo que cuentas.
Tu mermelada tiene que estar deliciosa, solo he comido los madroños recien cogidos del árbol y nunca he cocinado con ellos. Me gustaría probarla.
Un beso

Silvia dijo...

Y yo sin probar los madroños... Fijo que me encantan y la mermelada aún más.

Besos.