Si aparte de leerme, tienes un blog de cocina, probablemente te sientas identificad@ ante el siguiente ejemplo de conversación:
-Anda, ¿Tienes un blog de cocina?
-(Tú) Sí...ejem...
-Pues ya estás tardando en cocinar algo
-(Tú) Sí...sí...a ver si tengo tiempo...
-Venga, que se vea, pero en serio ¿eh? A ver si traes algo para que lo probemos.
-(Gente que se une a la conversación y normalmente a coro) ¿Un blog de cocina? Y el día que nos ibas a traer comida hecha por ti... ¿cuándo dices que es?
Señoras y señores, me declaro públicamente HASTA EL MOÑO de este tipo de situaciones, en las que sale inocentemente el tema "blog de cocina" y sin comerlo ni beberlo y en el transcurso de, apenas, 3 minutos, te encuentras condenada a pasarte media tarde, o medio fin de semana haciendo galletas (o lo que se tercie), mientras gente, que normalmente ni te va ni te viene, están tumbados en el sofá tocándose las narices....
Para más inri...el día que las llevas encima, ENCIMA, el cabecilla de la revuelta se las traga como un pavo y ni siquiera te dice si le han gustado...de darte las gracias mejor ni hablamos, obviamente.
Y es que ya sabéis los que me conocéis en persona, que sí, que soy muy de llevar bizcochos, brownies, galletas o palmeritas saladas a todas partes en las que estoy a gusto, y que además lo hago de mil amores...pero de ahí a que gente, que no se digna ni a llevar una triste caja de bombones del supermercado el día de su cumpleaños, encima venga metiendo los perros en danza , poco menos que exigiendo y poniéndote a ti en un compromiso....
.......PUES COMO QUE NO
.......PUES COMO QUE NO
Y para celebrar lo a gusto que me acabo de quedar jajajaja, hoy propongo unos:
PANCAKES DE CALABACÍN CON PURÉ DULCE DE PIQUILLOS Y NUECES
Ingredientes: (lo hago todo a ojo)
Para las tortitas: Medio calabacín pequeño con piel, un par de cucharadas de harina, una cucharada de café de levadura en polvo, 1 huevo mediano, 1 trozo de cebolla (no pasarse), 1 diente de ajo, aceite de oliva, sal y un poco de tomillo fresco picado (con salvia están deliciosas también)
Para el puré de piquillos: 1 tarro de pimientos del piquillo, 2 dientes de ajo, aceite de oliva, 1 cucharada de miel de romero
Hacemos la mezcla de las tortitas de la siguiente manera y teniendo en cuenta que debe reposar unos 10-15 minutos: Ponemos en un vaso de batidora el calabacín, el huevo, la harina, un chorrito de aceite de oliva, la sal, el tomillo, la cebolla y el ajo y le damos candela, hasta conseguir una pasta no muy espesa. Volcamos en un bol con ayuda de una cuchara y con movimientos envolventes añadimos la levadura mezclándola con la pasta con mucho cuidado. Dejamos reposar.
Mientras tanto, podemos ir haciendo el puré, poniendo al fuego unos ajitos laminados. Cuando empiecen a dorarse añadimos los piquillos bien escurridos y una cucharada de miel de romero. Dejamos que se haga todo bien y cunado empiecen a deshacerse los pimientos, retiramos y pasamos por la batidora. Reservamos en caliente y volvemos con las tortitas.
Ponemos en una sartén antiadherente un chorrito mínimo de aceite (la misma cantidad, más o menos, que cuando hacemos crèpes) y con ayuda de un cacillo vamos poniendo pequeñas cantidades de la mezcla hasta que veamos que empiezan a dorarse y les damos la vuelta. Reservamos en caliente y por último, montamos el plato poniendo una torre de tortitas acompañada del puré dulce de piquillos. Un toque que le queda delicioso es saltear con una nuez de mantequilla unas nueces peladas. Le van a dar un toque crujiente que va a llamar la atención.
**//El Pick-Up de Cabriola: ESTRANHA FORMA DE VIDA de Amalia Rodrigues













