lunes, 6 de junio de 2011

Lo que NUNCA debe hacerse






Como este es un blog de gastronomía en el más amplio sentido de la palabra, aparte de dedicarnos a andar entre fogones, no debemos olvidar prestar atención a otras cuestiones básicas sobre la manera más adecuada de ingerir alimentos...por lo que queda inaugurada la sección correspondiente a este asunto....y aunque muchos os penséis que voy encaminada a explicar cómo se come una langosta con cuchillo y tenedor o cómo comer espaguetis sin dejarnos la camisa hecha un cristo....la clase de hoy dista mucho mucho de esta idea....





Nota: Estos consejos van destinados para un público unisex, por si a alguien se le ocurre pensar que no hago cuchipanda con la causa jajaj








Por lo que, tengo el gusto de anunciaros, que queda inaugurada la sección:











Lo primero de todo, queridos niños y niñas, pongámonos en situación....



Ya sabemos que en España, entre otras muchas maravillas gastronómicas, tenemos la gran suerte de tener una materia prima de unas dimensiones considerables:








Hasta aquí todo normal ¿no? jajaj...pues bien...hoy nos dedicaremos a recordar cómo hay que comer estas frutas y verduras en cuestión...o mejor dicho... cómo NO hay que comer estos productos en público si queremos salvaguardar nuestro honor personal...y aunque estos consejos que viene ahora no pretenden ser una propaganda sacada de cualquier manual de buenas costumbres de las chicas de Coros y Danzas, siempre es útil recordar que aunque parezca que nadie nos está observando en un momento determinado...vivimos en la era de las Karmeles Marchantes y los Jesuses Mariñas y siempre habrá una retina vigilante que nos recuerde en todos y cada uno de los momentos de nuestra vida como...mm...la chica del plátano...jaja








Es decir....niños y niñas...UN PEPINO NO SE COME ASÍ....por Diossss... y mucho menos si somos la versión andaluza de María Antonia Iglesias...




Vale...un desliz lo tiene cualquiera...pero esos ojillos que miran al horizonte mientras se ingiere el pepino tampoco ayudan...







Tampoco debemos hacer de un momento frugal y un hecho puntual toda una filosofía de vida...ni recrearnos en el asunto para que nos cojan desde todos los ángulos posibles...y sobre todo, amiguitos...nunca comáis un pepino con las gafas de sol en la cabeza...







Y vale que estemos en crisis...pero tampoco debemos mostrar el grado de hambre que tengamos...es decir...nunca jamás hay que comer como si no hubiera mañana...con un mordisquito tendremos suficiente jajaj








Y sobre todo...haced caso a vuestras madres y abuelas con la eterna cantinela de que con la comida no se juega...no intentéis buscar más posibles posiciones para comer...con la versión directa y frontal es más que suficiente:







Lo más recomendable en estos casos es cortar la verdura o la fruta en trocitos e irlos comiendo poco a poco, sin hacer ostentaciones exageradas...poco a poco...repito...poco a poco.



Es decir,
ASÍ TAMPOCO





Tampoco se trata de comerse un pepino como si fuéramos la Lomana...simplemente usemos nuestro sentido común y cortémoslo en rodajitas del mismo tamaño que las que se usan para las mascarillas faciales, no cuesta mucho y TODOS TE LO AGRADECEREMOS







Si alguien tiene alguna duda sobre este difícil y laborioso proceso de ingestión de esta cucurbitácea, por favor que practique delante de un espejo...se acerca la temporada de las bodas y las comuniones y si os pillan con la guardia bajada podéis convertiros en el hazmerreir de todos vuestros conocidos por los siglos de los siglos jajaj





Y para terminar, un clásico musical de un intérprete sesentero que va que ni pintado para el post de hoy:





**// El Pick-Up de Cabriola:
St. TROPEZ
de Peppino di Capri









A pesar de que no me gusta el pepino, vaya desde aquí mi humilde apoyo a las frutas y verduras españolas !!!






Hasta la próxima y dulces sueños después de estas fotografías mmmuajajaj

miércoles, 1 de junio de 2011

Arreglá pero informal



Estoy hasta el moño en estos momentos de, entre otras muchas cosas, poner exámenes, hacer fotocopias y sobre todo de tener que corregirlos....y es que nunca me cansaré de decir que prefiero mil veces estudiar para un examen que tener que corregirlo...es horribleee...y cuando tienes que hacer estas dos actividades magnis itineribus en las últimas dos semanas como únicas actividades vitales, decides echar la Primitiva y soñar con una aldea perdida donde poder criar gallinas jajaja...

No me quejaré mucho que los hay peor que yo...que se lo digan a las dos pavisosas que me persiguen por los pasillos para que les apruebe el curso después de no haber hecho otra cosa en todo el año que traducir rechicken por repollo (verídico)


Así que esta tarde he decidido aparcar apuntes y calculadora con su boli rojo fulminador por un rato y me he marcado una cena de esas que te hacen :








PULPITOS SALTEADOS CON ALBARICOQUES AL AJILLO Y PIÑONES



Ingredientes:

Pulpitos frescos
Unos albaricoques de temporada
Piñones
Ajo
Harina de garbanzo
Aceite de oliva virgen extra
Sal Maldon
Pelín de azúcar
Eneldo





Haremos primero la guarnición para que los pulpitos estén crujientes y en su punto.




Lavamos unos albaricoques ( la cantidad depende del número de bocas a las que alimentar jaja), los cortamos a la mitad, retiramos la semilla y ponemos a saltear en una sartén. Cuando veamos que está empezando a tomar color el asunto añadimos unos dientes de ajo picados (y alguno en bruto para decorar después) y dejamos que se hagan. Añadimos en el último momento un pelín de azúcar y reservamos en templado.
Aparte, salteamos unos piñones hasta que estén dorados.


Sacamos los pulpitos y después de salarlos ligeramente pasamos por harina de garbanzo (no pasarse) y ponemos a freír.




Montamos el plato poniendo los albaricoques y los pulpitos de manera que parezca algo casual aunque lo tengamos todo plenamente premeditado...algo así como la canción de Martirio...arreglá pero informal.


Colocamos por encima algunos trocitos de ajo y algún diente (no humano) para dar un toque más rural al plato y por último añadimos unos cristales de sal Maldon y salseamos con una mezcla de aceite de oliva y eneldo, complementos perfectos para cualquier plato con pescado que se precie.





A pesar de que parezca una mezcla un tanto atrevida doy fe de que es un escándalo de sabores !!!








Hasta el próximo arrebato cocineril !!






**// El Pick-Up de Cabriola: MY BOY LOLLIPOP (Brenda Lee)